Mª Cecilia Martín

101 E VOLUCIÓN Y MADUREZ ARTÍSTICA Grabado Siempre he oído a M.ª Cecilia que ella no es graba- dora sino una pintora que graba. Las técnicas del gra- bado, tan variadas, le fascinaron desde tiempos de estudiante. Pasaba largos ratos en clase de grabado con Begoña Izquierdo y Carmen Arozena, ambas pintoras y grabadoras. Las charlas con estas artistas estimularon su deseo de poder grabar algún día. Desde el principio le intrigó la plasticidad que puede lograrse a través del metal, los ácidos, las resinas y los tipos de papel tan ricos en texturas, pero, sobre todo, las posibilidades surgidas en las últimas décadas con el descubrimiento de nuevos materiales que tanto han facilitado la libertad de expresión en este medio. A partir de su primer viaje a Barcelona, inducida por sus amigos catalanes, hace los primeros grabados al linóleo sin gran entusiasmo, intenta por este proce- dimiento desarrollar la técnica de la plancha perdi- da, tan espléndidamente manejada por Picasso. Encontramos dos obras: Cabeza de Albercana y Sola- na . Pero M.ª Cecilia sigue deseando hacer grabado sobre plancha metálica, decidiéndose a comprar un tórculo, con el que comienza a grabar sus primeros aguafuertes. Don Damián Villar, director de la Escuela de Artes Aplicadas de Salamanca, 1975, crea en aquella época la primera clase de grabado y para promocio- narlo convoca un concurso a cargo del profesor sevi- llano don Roberto Reina. El tórculo de la Escuela no pudo ser instalado en la fecha prevista y deciden dar el cursillo en el estudio de M.ª Cecilia. Es a partir de este seminario cuando la pintora comienza a grabar con mayores conocimientos. Las distintas técnicas lle- gan a serle familiares, decantándose por aquellas que le son más afines como aguafuerte, aguatinta y bar- nices blandos. El lento secado de los barnices tradi- cionales pronto le resulta tedioso y prueba a sustituirlos por tinta de rotuladores, con los que ella ha hecho numerosos dibujos, comprobando que, al ser estos inalterables con el calor, le permiten grabar igual que con los barnices comerciales, y al mismo tiempo puede dejar espacios limpios en la plancha para realizar en la misma mordidas de barnices blan- dos y aguatinta. Presenta sus primeros aguafuertes en la expo- sición de la Galería Propac de Madrid en 1976. Enri- que Azcoaga, en la extensa crítica que dedica a esta muestra en la revista Bellas Artes/76 , califica a estos grabados y dibujos de personalísimos. Participa en la 1.ª Exposición de Grabadores Salmantinos en la Obra Cultural de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Salamanca, 1976. Más tarde acude con otros compa- ñeros a una exposición colectiva en la Caja de Aho- rros de Zamora, 1978. En 1992 participa en la Exposición Donaciones de Obra Gráfica de la Biblio- teca Nacional de Madrid, Sala de Exposiciones de la Biblioteca. También forma parte de la III Mostra Internacional de Minigrabado «Ciudad de Ourense», Museo Municipal de Ourense. Este mismo año asiste a la III Bienal Internacional de Grabado, «Premio Julio Nespereira», Caixa de Ourense, siendo esta exposi- ción itinerante por las distintas poblaciones: Lugo (Museo Provincial), São Paulo (Brasil), Centro Con- temporáneo en Santiago de Compostela (La Coruña), Caracas (Venezuela) y Madrid. Ha participado en

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