Mª Cecilia Martín

con 16 años, comienza a trabajar en un laboratorio de análisis clínicos que poseía un hermano de su madre. Se hace enfermera, dedicándose a este trabajo duran- te catorce años. Las dos hermanas, animadas conti- nuamente por su madre, emprenden otras tareas que las ayudarán a superar las tristezas y dificultades de la nueva situación. Al principio de la Guerra Civil espa- ñola, Teresa conoce al médico don Darío Carrasco Pardal, quien supuso un inapreciable apoyo para las tres mujeres, y con el que años más tarde contraería matrimonio. Comienza a escribir relatos y novelas. Su hermana, con gran ahínco y facilidad, llegó a publicar cerca de cincuenta.M.ª Cecilia,menos entu- siasta, dos o tres. Colaboran también en Radio Sala- manca, escribiendo relatos radiofónicos, cuentos y hasta una pieza teatral que representó en escena el grupo cultural de dicha radio en el teatro Liceo. El agosto de 1943, donTomás regresa por fin a su casa envejecido y enfermo. No volverá a ocupar su puesto en Sanidad.Afortunadamente, puede colocar- se pronto en una empresa privada, con lo que la exis- tencia familiar se normaliza. M.ª Cecilia es enviada a Madrid por el Instituto Provincial de Sanidad, donde entonces trabajaba como enfermera, para realizar un cursillo de Hematología. Estos dos meses pasados en la capital de España enriquecen en muchos aspectos a la futura pintora. En aquellos difíciles años de pos- guerra le tocó convivir con gentes que habían sufrido como ella los trágicos momentos de nuestra cruenta guerra civil, pero en distintos bandos.Aprendió a escu- char y a callar sus propias experiencias y fue tolerante para con el dolor ajeno. En el trabajo fue eficiente y cumplidora aunque no entusiasta. Fuera del trabajo hubo algo que la transformó, sus visitas a los museos de la ciudad, especialmente al Museo del Prado. Esta experiencia ejerce sobre ella una firme inclinación hacia las Bellas Artes, que hasta este momento se había manifestado por su afición al dibujo, alentada por su padre, que en su juventud había sido alumno de la Escuela de San Eloy y gran amante del mundo de las artes, especialmente de la pintura. 29 L A VIDA Y EL ARTE Don Darío Carrasco , 1950. Óleo-lienzo. Colección particular. Salamanca

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