Mª Cecilia Martín
58 M.ª C ECILIA M ARTÍN técnicas que M.ª Cecilia aprendió a manejar, y por tener las tres un tratamiento parecido, las describiremos brevemente en su conjunto. Los numerosos trabajos que en años sucesivos realizó con otros procedimien- tos, como monotipos, grabado en linóleo y aguafuer- te, finalizando con las técnicas mixtas, principalmente con el pastel y la acuarela, consideradas ambas partes integrantes del dibujo, introdujeron a nuestra pintora en el mundo mágico del color. Empezando por la técnica del carbón, apunta- mos los retratos: el que hizo de su padre, en 1948, muy abocetado, donde la línea y los trazos fuertes bien distribuidos resaltan la cabeza iluminada con toques de tiza blanca. El segundo, en 1956, es un retrato de su suegro que, gracias a una técnica del car- boncillo más refinada, ha conseguido riqueza en el empaste, que va del blanco puro del papel, en las zonas de luz, al negro intenso de las sombras. M.ª Pilar , fechado en 1958, ha seguido una técnica muy elemental y ligera, de líneas cruzadas sin retoques ni fundidos. En 1962, M.ª Cecilia Martín, ya profesora de la Escuela de San Eloy, se esforzaba en hacer com- prender a los alumnos los distintos tratamientos y métodos, para apuntes o dibujos más acabados. Apa- recen Niño gitano y Gitana , ambos de la misma época, trabajados en cartoncillo gris y el mismo procedi- miento. En el gitano se ha buscado el conjunto y la composición, mientras que en la gitana ha influido la belleza de la muchacha como punto de partida, destacando el fundido de las sombras y el leve toque de las pupilas. El retrato de su hermana Teresa , en 1963, ofrece un dibujo de connotación escultórica, en el que se puede encontrar el eslabón que más tarde unirá este tratamiento de potentes trazos curvos con los volúmenes conseguidos en otros dibujos y monotipos. Los retratos de Marta Soldevilla , 1995, y Elena , 2007, resaltan los ojos por su expresividad en contraste con el cabello manchado con fuertes trazos de carbón. Boceto para un retrato de José Ledesma Criado , 1996, está dibujado con líneas rotundas, deslizándose con dinámico ritmo por la superficie del papel. M.ª Cecilia tiene muchas composiciones con figuras en «Solanas», rurales serranas, donde pasan la tarde corros de mujeres en el centro de calles estrechas. La mancha oscura de las viejas y las líneas verticales de las casas, igualmente ensombrecidas, encuadran la luminosidad del cielo, conseguida con el blanco total del papel, dotando a estos dibujos de una gran fuerza pictórica. En el Concurso Internacional de Dibujo Ynglada Guillot, en 1967, presenta una obra titulada Mujer , destacan los contornos negros al envolver los planos más claros entre fundidos de intenso carbón. Los siguientes dibujos: Grupo de Mujeres Sentadas , Dos Mujeres , Desnudos y Yudocas , de 1969, tienen en común ese potente trazo que siempre termina for- mando una mancha, recordándonos la influencia de los desarrollos expresionistas. Con el procedimiento de la sanguina, M.ª Cecilia ha hecho incontables cabezas para regalos de comunión, boda o aniversario, de los que no conser- va ninguna fotografía. Solamente encontramos, un retrato de su hijo, Fernando , fechado en 1970, donde la pintora ha sabido conjugar los puntos de luz y de sombra. Apuntamos un perfil de la cabeza de su madre, de varios que hizo en distintas técnicas, como
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