Josefina Pérez de la Torre
( 42 ) al Fondo de Obras de Arte de la Fundación. Premio que, a no dudar, reconocía el talante artístico de la salmantina-cántabra e incrementaría la notoriedad de la pintora en tierras andaluzas. Para 1981 la nuera de D. Miguel de Unamuno había terminado ya el cuadro más conocido que pintó sobre él. Tampoco olvidemos que tenía otra nuera pintora a la que también veremos exponer: Pepita Conde. La bibliografía y varias páginas de historia se refieren a una de las herencias pictóricas más conocidas de Pérez de la Torre, los dos cua- dros que pintó de D. Miguel de Unamuno, (1981 y 1982), al que tuvo ocasión de tratar, de recién casada, durante dos años y que debió dejar una huella indeleble en ella, que logró plasmar en el lenguaje pictórico. Retrato de estilo realista venía a sumarse a los que del rector salmantino realizaran otros conocidos pintores, desde 1905, como Manuel Losada, Daniel Vázquez Díaz, Segundo Vicente Martín, José Aguiar o Cañiza- res (Rodríguez-Sampedro, 2002: 533). En el inventario artístico de la Universidad de Salamanca, reunido por dos profesores de Historia del Arte, estos trazan una breve descripción de la obra, que se conserva en la Casa-Museo Unamuno de la Universidad de Salamanca, aunque ha salido de su reposo y ha sido objeto de atención en otros eventos, como en la Exposición sobre Iconografía Unamuniana, 1880-2018. En 1981, la primavera la sorprende con una nueva exposición indi- vidual en la ciudad andaluza, en la Sala de la Caja de Ahorros de Cádiz. Cajas provinciales que tanto aportaron a la creatividad personal y colec- tiva. Allí presentó Josefina Obras recientes , que ponían en diálogo varias de sus patrias artísticas: Salamanca y Cádiz con Escocia –donde vivían dos de sus hijas–. También figuraba en aquella exposición el recién pin- tado cuadro de D. Miguel de Unamuno. Preguntada en una entrevista, “con delicadeza y respeto”, sobre su relación con quien fue su suegro, responde: “Yo leía a D. Miguel y creo que su filosofía fue lo que más me gustó, aunque luego, leyendo su poesía, tengo que decir que me encantó”. Josefina le tiene un gran respeto y admiración a la figura del que fue su suegro; lo adora como persona y como escritor y poeta”. ( El Periódico del Guadalete , 17-12-1989: 30). Miguel de Unamuno y su nieto Miguel Óleo sobre lienzo. 1982 110 x 60 cm Colección familiar. Zamora Miguel de Unamuno Óleo sobre lienzo. 1981 64 x 52,5 cm Casa Museo Unamuno. Universidad de Salamanca
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