Poéticas de Salamanca

21 T omás B retón y H ernández (Salamanca 1850 - Madrid 1923) «¡Bien por Salamanca!», solía escribir Bretón en su diario, dejándose llevar por aquel amor hacia su ciudad natal que no le abandonó nunca. Fue considerado el músico español más grande de su épo- ca y el más internacional de los compositores de la Escuela de San Eloy, proyectando su obra en las ciudades más importantes del mundo: Roma, Venecia, Viena, París, Londres, Praga, Buenos Aires… Y para Salamanca compuso una obra con el mismo nombre: Salamanca. Poema Sinfónico para Gran Orquesta . Una composición musical que venía a describir la Salamanca de los siglos xv y xvi , como «un libro abierto en el que lee los gloriosos timbres del pasado, superiores a los de ninguna otra raza de la tierra». Su ambición, según confesó en alguna ocasión a Fernando Iscar Peyra, no era otra sino que «aquellas notas saltasen las presas de las fronteras, como si el salmantino Tormes, saliéndose de madre, paseara su corriente por el ancho mundo». Salamanca , como poema sinfónico, está dividido en cuatro temas melódicos: el primero, como un sentimiento hacia la ciudad en que nació, para transmitir sus grandezas. Y para los otros tres, tomó como referencia diferentes temas folclóricos charros del Cancionero de Dámaso Ledesma (entre ellos el conocido como El burro de Villarino ), para así rendir homenaje a una provincia «tan noble de sangre y exuberante de poesía». O bras de referencia Los amantes de Teruel (1889) / La Verbena de la Paloma (1894) / La Dolores (1895) / Salamanca. Poema Sinfónico para Gran Orquesta (1916) I sabel B ernardo

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