Poéticas de Salamanca

75 P edro C alderón de la B arca (Madrid 1600 - 1681) En la cúspide del artificio barroco hubo un monarca, Felipe IV, el Rey Planeta, y un escritor, Pedro Calderón de la Barca, que destacó sobre todos como organizador de los festejos escénicos de aquella corte y de aquel Madrid crepuscular, en el ocaso de la España Imperial. Después del fallecimiento de Lope de Vega fue el mayor referente de la dramaturgia española: escribió comedias cortesanas, comedias de enredo, dramas de celebración bélica, obras interesadas en la pugna entre el individuo y el poder, como sucede en El alcalde de Zalamea ; y su obra cumbre, sobre la libertad y el destino del hombre, La vida es sueño , que ocupa un lugar privilegiado entre las grandes obras de la literatura de todos los tiempos: «¿Qué es la vida? Un frenesí. / ¿Qué es la vida? Una ilusión, / una sombra, una ficción, / y el mayor bien es pequeño; / que toda la vida es sueño, / y los sueños, sueños son». Calderón fue un océano de literatura. Escribió obras densas y fascinantes, obras para la aris- tocracia y para el pueblo, autos sacramentales, comedias de capa y espada y obras de gran aparato escenográfico. Todo ello le valió el aprecio de sus contemporáneos, de la corte. Fue también un joven algo pendenciero, un soldado de los ejércitos de su majestad, y en el último compás de su existencia recibió la ordenación sacerdotal. Disfrutó de una vida intensa y prolífica, intensamente barroca. Pero debemos observarle además como el mozalbete que se formó y templó su sensibilidad en las aulas salmantinas (1615-1619) y en sus paseos por la ciudad del Tormes, cargado de libros y de sueños. O bras de referencia La dama duende (1629) / La vida es sueño (1635) / El gran teatro del mundo (1633-1636, 1655) / El alcalde de Zalamea (1636, 1651) / El médico de su honra (1637) J avier B urguillo

RkJQdWJsaXNoZXIy NTYwMjU1