Mª Cecilia Martín

35 L A VIDA Y EL ARTE otras tantas para el dibujo artístico por la tarde. También se estudiaba Anatomía, Procedimientos pictóricos, Dibujo Técnico en sus distintas modali- dades, y varias materias teóricas como Historia del Arte que complementaban los estudios. Los profe- sores, unos con más fortuna y otros con menos, intentaban inculcar a los alumnos lo que cada cual en su materia consideraba concepto, técnica, modos y maneras de hacer arte. Había nombres tan presti- giosos como Valverde, Toledo, Eugenio Hermoso, don Enrique Lafuente Ferrari, don DanielVázquez Díaz, Eduardo Martínez Vázquez y el salmantino Núñez Losada. Fueron años hermosos.Además de la enseñan- za académica, también aprendieron de las conversa- ciones entre compañeros y del gran foro que deparaba Madrid a un estudiante de Bellas Artes que sabe escu- char, y sobre todo ver, acudiendo a conferencias, museos y exposiciones. En todos los terrenos de la vida española y cada cual en su parcela, intentaba recuperar el tiempo perdido durante aquella larga posguerra. En arte florecen grupos, manifiestos, dis- tintas tendencias. Eugenio d’Ors en 1941 había inau- gurado Academia Breve de Crítica de Arte , iniciando al mismo tiempo una campaña para la presentación en Madrid de la obra de Isidro Nonell con una magní- fica exposición. En 1942, el 16 de julio, se abre la pri- mera muestra Salón de los Once. Se inauguran museos y galerías de arte, entre ellas la galería Biosca, en 1950. Don Manuel Gracia conservaba una entraña- ble amistad con don Eduardo MartínezVázquez, pro- fesor de paisaje desde hacía largos años en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Aprovechando un viaje a Madrid le habla de M.ª Cecilia y don Eduar- do, con la bondad y desinterés que le caracterizaban, Academia , 1950. Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Carboncillo-papel Ingres 100 x 81 cm. Col. de la artista

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