ALFONSO CUÑADO CALEIDOSCOPIO

CALEIDOSCOPIO [ 12 ] (proporción 1/ φ ). En este sentido, creo, en realidad, estoy casi convencido, que Alfonso Cuñado también lo es; y no solo eso, es más, considero que, de alguna manera, ha asumido como paradigma de su obra un formato muy determinado, el cuadrado, la proporción 1:1. Y digo esto porque, sabiendo que Cuñado es un pintor al que le gusta controlar su obra desde el inicio de la gestación de la misma –él monta el bastidor, por lo general un contrachapado, que pasa a ser un lienzo de lino al 100% en las obras de gran tamaño; prepara la imprimación, un gesso acrílico, normalmente; e incluso elige la moldura y realiza el marco de la obra cuando ésta ya está terminada, acto final que considera capital–, quedandomuy poco o nada al azar, tampoco creo que sea casualidad que la mayor parte de sus cuadros respondan, con precisión milimétrica, al aludido formato cuadrado, pues suelen medir –hablo siempre en centímetros–, 33 x 33 y 50 x 50, los de pequeño tamaño; 81 x 81, en algunos casos no tan excepcionales; 100 x 100, los más abundantes, quizás porque es la superficie con la que se siente más cómodo, más a gusto, o por lo menos eso es lo que a mí me parece; o 150 x 150, los más grandes. Dicho esto, en ocasiones también nos podemos encontrar alguna rareza, algún capricho del artista –alguna obra, muy pocas, responde a una sexta menor (proporción 3/5)–, junto a otros formatos que, como la sesquicuarta (4/5) y la sesquitercia (3/4), empiezan a ser también en los últimos años, poco a poco, una constante habitual en el universo de nuestro pintor. Y, llegados aquí, ya es hora de aparcar el soporte y el formato, ya es hora de acercarnos a la pintura de Alfonso Cuñado –hasta ahora la habíamos mirado solo de lejos–, de gritarla a los cuatro vientos, porque cuando por fin nos detenemos delante de ella –haciendo nuestras las palabras con las que

RkJQdWJsaXNoZXIy NTYwMjU1