Mª Cecilia Martín

sutiles matices dorados. Estampas de luz y color que tanto han influido después en su obra. La medicina rural, tan ingrata en aquellos tiempos, no era la más apropiada para un hombre de las características de donTomás. Sus inquietudes inte- lectuales y sus aspiraciones en la profesión médica le impulsan a tomar la decisión de pasar una temporada en el Instituto Alfonso XIII de Madrid, para conse- guir un título de especialización que le permitiera montar un laboratorio de análisis clínicos. Cuando la familia llega a Salamanca, esta sigue siendo una pequeña población con callejuelas y rincones pintorescos que ella ha visto desaparecer con el transcurrir del tiempo. Recuerda la primera urbanización del Pozo Amarillo: desmontes con casas pequeñas que ocupaban lo que es hoy la plaza de Santa Eulalia, viviendas que fueron demolidas para construir el edificio de Correos, hoy también desaparecido. Los soportales de San Julián, en una de cuyas casas vivían sus abuelos paternos, y que en los veranos se alegraban con los puestos de sandías y melones. 24 M.ª C ECILIA M ARTÍN M.ª Cecilia Martín Iglesias, vestida de charra Vista de Salamanca hacia 1925

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